Diferencias entre té, blend, infusión y tisana

¿Les confieso algo? Me vuelve loca cada vez que alguien me dice “¿Leito quieres un té de manzanilla?” 

Si es alguien de confianza, probablemente me permita decirle que eso no es un té, sino una infusión. Me encanta hablar del tema y puedo explayarme explicando.

Pero, seamos honestos, muy pocas personas saben la diferencia entre todas estas, total, todas llevan agua hervida…

Por eso, hoy me permitiré explicarte las diferencias con algunos ejemplos de manera que puedas hablar con propiedad cada que alguien mencione erróneamente una de estas.

El té: el origen de todo

Me gusta pensar en el té como ese susurro antiguo que viaja desde una misma planta: Camellia sinensis. No importa si se presenta como té verde, negro, blanco, oolong o pu-erh; todos nacen de las mismas hojas, de la misma esencia.

La diferencia está en cómo se procesan esas hojas: cuánto reposan, cuánto se oxidan, cuánta bruma toca su superficie antes de convertirse en ese sabor que llega a tu taza. Pero la raíz es la misma.

Cuando hablamos de “té”, hablamos siempre de esta planta. Todo lo demás pertenece a otros caminos igualmente hermosos, pero distintos.

Blend: el arte de mezclar con intención

Un blend es como un pequeño poema. Partimos del té —del verdadero té— y lo mezclamos con otros elementos: flores, hierbas, frutas deshidratadas, especias, cáscaras, pétalos… Cada ingrediente aporta un matiz, un aroma, un mensaje.

Imagina un té negro abrazado por trocitos de naranja y un toque de canela. O un té verde con jazmín que respira como un jardín al amanecer.

Un blend es té, sí, pero embellecido. Té con compañía. Té que viaja acompañado de nuevos colores.

Infusión: el paraguas más amplio

Aquí es donde a veces nos confundimos. Toda bebida en la que sumergimos plantas en agua caliente es, técnicamente, una infusión. El té es una infusión, una tisana es una infusión, una mezcla de hierbas también lo es.

“Infusión” es un término amplio, como un cielo que engloba a todas las bebidas hechas con hojas, flores, frutos o raíces en agua caliente.

Pero no define qué estamos infundiendo. Solo la acción.

Tisana: el refugio sin té

Una tisana es una infusión sin hojas de té. Es decir: no contiene Camellia sinensis. Aquí entran la manzanilla, la menta, el rooibos, el toronjil, el jengibre con limón, los pétalos de rosa… todas esas preparaciones que ofrecen calma, aroma y sensación de hogar sin una pizca de té.

Si alguna vez alguien te ofrece “té de manzanilla”, ya sabes el secreto: no es té, es tisana. Igual de hermosa, igual de reconfortante, pero por un camino distinto.


Cómo distinguirlos en tu día a día

Te comparto una pequeña guía para que lo tengas presente:

  • → Siempre contiene hojas de Camellia sinensis.
  • Blend → Mezcla que incluye té más otros ingredientes.
  • Infusión → La técnica de poner hierbas, hojas o plantas en agua caliente.
  • Tisana → Infusión hecha sin té; solo hierbas, flores, frutas u otras plantas.

Sencillo, ¿cierto? Como el primer sorbo de la mañana.

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